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La República Checa cuenta con un interesantísimo patrimonio natural, un país repleto de montañas, bosques, llanuras, ríos y lagos que dan al entorno de las ciudades un colorido mágico, tanto en primavera, donde los colores de las plantas y flores invaden el terreno, como en invierno con el blanco de la nieve. Cada época del año en la República Checa nos muestra un color diferente, una forma distinta de percibir el paisaje. Dependiendo donde estemos, dependiendo de la estación del año en la que estemos, tendremos uno u otro colorido totalmente diferente.
Dentro de su fauna, una de las especies más característica que podemos encontrar en la República Checa es la cigüeña blanca, un ave increíble que se puede ver en numerosas ocasiones y épocas del año sobrevolando el cielo checo. El tritón de la montaña, uno de los anfibios más peculiares de la República Checa, el sapo verde, el zorro, la liebre campestre o la salamandra forman también parte de la fauna de este lugar.
Entre su flora destacan los sauces, con más de una veintena diferente de tipos de sauces en el país, el árbol conocido como el tilo, que es el árbol nacional por excelencia, y que destaca por superar en ocasiones los 25 metros de altura; el pino enano, o el pino silvestre conforman la oferta natural en cuanto a la flora más destacada del país.
La República Checa cuenta con un importante número de parques naturales y de espacios protegidos, lugares como el Parque nacional de ¦umava, el más grande del país. La superficie protegido en la República Checa ronda el 2% del territorio total.
Son muchas las posibilidades que tendrá de disfrutar de sus vacaciones rodeado de naturaleza en la República Checa. |